Poesía

Lo que aprendí de Ayotzinapa


Autor
Aníbal Malaparte

Estilo
Poesía política contemporánea

Temática
Memoria · Duelo · Impunidad · Violencia

Un poema en fragmentos sobre la memoria de Ayotzinapa, la impunidad y la rabia que persiste con los años. Una voz personal que recorre heridas históricas, consignas y recuerdos para confrontar aquello que no debe convertirse en costumbre ni olvido.

Ilustración simbólica sobre Ayotzinapa con siluetas en marcha, velas, aves negras y un puente roto, publicada en Grafito y Trueno.

El puente ha ardido y me niego a reconstruirlo 

(Fragmentos sobre lo que representó para mí la palabra Ayotzinapa) 

Europa, Asia, América, desapareced. 
Nuestra marcha vengadora lo ha ocupado todo,
¡ciudades y campos! - ¡Seremos aplastados!
¡Saltarán los volcanes! Y el Océano golpeando...
¡Oh! ¡mis amigos! -Mi corazón, es seguro, son hermanos:
¡negros desconocidos, si acudiéramos! ¡Vamos! ¡vamos!
¡Oh desgracia! Me siento temblar, la vieja tierra,
sobre mí que más y más es vuestra, la tierra se funde,
¡No es nada! ¡Aquí estoy! ¡Aquí estoy siempre!
Arthur Rimbaud
I 
Declaración de principios

Han pasado diez años
y me niego a olvidar,
las palabras explotan
en mi boca y puños.
Rabia vengadora.
Tristeza violenta.
Han pasado diez años
y no soy tan débil para perdonar,
ni mucho menos abstenerme en señalar
culpables y a los peores: oportunistas.
Han pasado diez años
y me niego a verlos como un lugar común
otro hecho histórico que no pudimos evitar
otro Tlatelolco, otro Corpus Cristi, otra Madera,
una sentencia que se quedó a la mitad,
sentido común de la izquierda académica,
paranoide mito de las múltiples derechas.
Han pasado diez años y merece arengas de sangre
que accionen células,
vanguardias y masas,
que traigan justicia
sobre trajeados,
uniformados,
fascistas y
anarquistas.
Han pasado 10 años
aun me duele la garganta tras tanto gritar,
cómo me duele el viejo rencor
el del dos de octubre con el que nací
el del veintiséis de septiembre que me inocularon,
nosotros, todos nosotros,
mestizos desarraigados,
proletarios explotados,
nuestra es la rabia,
nuestro el llamado
a destruirlo todo.

…la teoría se convierte en poder material tan pronto como se apodera de las masas. 
Y la teoría es capaz de apoderarse de las masas cuando argumenta
y demuestra ad hominem, y argumenta
y demuestra ad hominem cuando se hace radical.
Ser radical es atacar el problema por la raíz.
Y la raíz, para el hombre,
es el hombre mismo.
Karl Marx
II
La consigna

Porque el color de la sangre jamás se olvida
los muertos serán vengados
vestidos de verde olivo
políticamente vivos
no has muerto, no has muerto
no has muerto camarada
tu muerte, tu muerte
tu muerte será vengada
¿y quien la vengará?
el pueblo organizado
¿y cómo?
luchando
entonces
lucha lucha lucha
no dejes de luchar
por un gobierno obrero
campesino y popular.

Anónimo. Consigna Popular

Un fragmento de fragmentos 
Así en la historia,
en la madeja-edad de las creencias:
sumando voz a voz
hasta desamarrar el gran torrente en llamas
Roque Daltón
III
Ayotzinapa.
Lugar de las tortugas.


Tu herida encarna nuestro tiempo y enseñaste
una vieja verdad que muchos sabían
pero pocos comprendían.
De ti aprendimos el placer del odio
y la voluntad de la venganza.

No solo es Ayotzinapa.
Es Madera, Aguas Blancas, El Charco,
Corpus Cristi, Tlatelolco, Acteal,
Atenco, Atoyac, Loxicha.
Son la eterna impunidad:
prisiones clandestinas,
hornos crematorios,
vuelos de la muerte.

Ayotzinapa es un vistazo al futuro,
a todo nuestro futuro,
lo que nos ha de pasar
si no nos apuramos
en vencer.

Intenté describirte.
Fracasé,
no importa.
Sólo no te detengas,
jamás dejes de correr,
apuñala al tiempo.
Que tus enemigos
mueran gritando sin aire
y que, aquellos a los que amas
siempre perdonen
tu fuga hacia adelante.

Publicado

en

Comentarios


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *